e;n son las flores secas, tanto en ramo como sueltas para decorar. Llevan aroma artificial que, cuando deja de oler, puedes recuperar tú misma. Basta con meter las flores en una bolsa de plástico, introducir varias gotas de tu aceite esencial favorito y dejarlo junto unas horas. Después pueden regresar a su lugar. Para mantenerlas limpias, mételas en una bolsa de plástico con sal gorda y agita un rato. La sal se quedará con el polvo y la suciedad.


Incienso: Los hay de muchísimos olores. Sólo tienes que elegir el que más te guste. Ten cuidado, hay personas que sienten el incienso como un olor muy fuerte o empalagoso. Si tienes visita, pregunta antes de encenderlo. Los hay en varios formatos: conos, varillas, palitos... y multitud de soportes para todos ellos.


Velas: Una forma decorativa de aportar olor a tu casa. De todos los sistemas, es el más débil. Su olor suele ser muy suave y a veces apenas se percibe.


Ambientadores comerciales: Los encontrarás en supermercados y droguerías. Sus formatos más habituales son en enchufe (que te durará un mes, aproximadamente), en spray, y como mikados en aceite esencial (unas varillas de madera se introducen en un bote con aceite esencial y cada cierto tiempo se les da la vuelta. Suelen tener una duración de un mes en el caso de los pequeños).